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14 dic 2014

¿Qué hacer con tus finanzas argentas? - Diciembre 2014

Este post va dedicado a mi amigo Ari, quien con preocupación me preguntaba cómo afrontar la situación económica de diciembre 2014 y creo que puede servirle a muchos.

Ante todo la perspectiva macro simplificada es de estanflación (¿qué?):

1) La economía argentina está estancada e incluso hay recesión. Esto en criollo quiere decir que en promedio no se generarán puestos de trabajo masivamente. También puede suceder que haya despidos, cancelación de turnos y horas extra y que los sueldos decrezcan en términos reales (crezcan menos que la inflación).
Nota: La descripción anterior es en promedio. Tu situación particular puede ser mejor.

2) Hay inflación elevada. Si con $100 compráramos hoy 100 broches, en septiembre de 2015 espero se puedan comprar 71.

3) No hay expectativas de que esto cambie al menos hasta junio de 2015.

Ante este panorama lo más prudente que recomiendo es lo siguiente:

1) Si es posible hacer un colchón de 6 meses de gastos fijos (Si tenés gastos fijos $5.000 ahorrá $30.000).

2) No hacer gastos extraordinarios que se puedan posponer (ej. reformas en el hogar, viajes para los que no dispongamos el efectivo, etc.). Excepción: Si nos dan un crédito a tasa subsidiada para hacerlo.


3) Tener 2 meses de gastos fijos en pesos en efectivo (para el ejemplo de $5.000 de gastos fijos, tener $10.000 en efectivo). Para el resto comprar dólares al precio más barato que puedas encontrar. 

4) Si hay gastos fijos de bienes/servicios que puedan aumentar de precio y puedas adelantarlos, hacélo! Por ejemplo, alimentos no perecederos y regalos de cumpleaños No alquileres que ya tienen sus precios fijados. La idea es comprarlos antes de que su precio aumente.

*Foto por FreePik http://www.flaticon.com/authors/freepik

26 dic 2013

Macroeconomía en recuperación: la Argentina post-crisis





En el segundo capítulo del libro “Crisis, Recuperación y Nuevos Dilemas” tres prestigiosos economistas, Cetrángolo, Heymann y Ramos, abordan el aspecto macro de la recuperación 2002-2007. El lenguaje en el que escriben es bastante técnico.


El capítulo comienza recordando que en Argentina no existe una noción de ciclo alrededor de una tendencia. La primera afirmación que llama la atención es que el PBI per cápita de 2007 es un 11% superior al de 1998. Ciertamente es importante, pero un crecimiento de apenas 1,2% anual (Según Ariel Corenberg en Measuring Argentina's GDP Growth, en el período 2007-2012 el crecimiento anual fue de 1,5%. 2012 tuvo un producto por habitante 15,6% mayor a 1998). La caída entre 1998, el punto superior del anterior ciclo, y el pozo de la crisis fue comparable a 1929, aunque no el peor de la historia  que se dio a finales del siglo XIX.

Les propongo un resumen de las características del período de recuperación: 

Tipo de cambio alto

Mayor peso del comercio exterior: Debido al aumento de precios y cantidades las exportaciones crecieron fuertemente (y más que las importaciones). El período se caracterizó por un gran superávit comercial. Los rubros que más contribuyeron a esta explosión de las expo fueron: mineral de cobre; aceites y subproductos; automotores; productos químicos y plásticos. También aumentaron fuertemente las expo de azúcar, hortalizas y frutas y bebidas.

El ahorro se mantuvo alto debido a la actitud precautoria de los agentes. A su vez, el coeficiente de inversión (tanto en construcción como en equipo durable) fue elevado, principalmente debido a la inversión del sector privado.

A nivel firma, la reestructuración de pasivos y el aumento de márgenes empresariales permitieron un mayor autofinanciamiento.

Superávit fiscal, especialmente del Estado Nacional. Por un lado disminuyeron los pagos al personal. Por el otro aumentaron los ingresos fiscales, entre otros, por los derechos sobre las exportaciones de productos primarios, confirmando la teoría de que estos son procíclicos. También aumentó el gasto asistencial que permitió una mejora de los indicadores sociales, aunque se siguieron ubicando en niveles relativamente elevados.

Utilización de recursos ociosos: tanto los recursos de capital como los humanos.

El peso siguió actuando como medio de pago y denominador de precios. No se ajustaron los salarios por la devaluación de la moneda extranjera.

Es interesante notar que según los autores el período se caracterizó por el optimismo. Advierten que en el pasado episodios de gran optimismo produjeron expectativas que forzaron ajustes y, finalmente, rotura masiva de promesas.


En mi opinión el análisis macro permite hacerse una noción de lo que fue la recuperación en Argentina entre 2002 y 2007. También es importante destacar que siempre se deben comparar los puntos altos del ciclo para tener una mejor perspectiva. Así, el PBI de 2007 no parece ser extremadamente más alto que el de 1998. A modo de ejemplo, el PBI per cápita chino creció aproximadamente 9% al año en el mismo período (desde un punto más bajo) mientras que el argentino lo hizo tan sólo 1%.

También es importante señalar que había tensiones que se vislumbraban en aquel momento y que finalmente se resolvieron de una manera que modificaron las características del período. En especial el tipo de cambio alto y el superávit fiscal así como la ociosidad de la capacidad instalada fueron paulatinamente decreciendo con el tiempo. A su vez, se continuaron con políticas pro-cíclicas y de aliento al consumo en un contexto macroeconómico diferente. Al parecer, aplicar los mismos remedios ante diagnósticos y anacrónicos fue y es una característica de la macro argentina. 

Foto: Por dan http://www.freedigitalphotos.net/


29 nov 2013

La economía argentina 2002-2007




Lo que sigue es un análisis del libro Crisis, recuperación y nuevos dilemas. La economía argentina 2002-2007, capítulo 1 (homónimo) de Guillermo Anlló, Bernardo Kosacoff y Adrián Ramos. CEPAL 2007.

Con un lenguaje bastante técnico y oraciones largas, tres economistas hacen una intro a un libro que analiza la economía argentina desde la salida de la crisis hasta la intervención del INDEC. El mismo tiene tres partes macro, micro y análisis social.

El PBI argentino creció 8,2% anual entre 2002 y 2007. Sin embargo, sólo ascendió 10% por habitante entre 1998 y 2007, apenas 1% anual. La economía pasó a depender mucho más del mundo: El indicador “(Importaciones + Exportaciones) / Consumo Privado” se ubicó en 40%, más del doble que en la década del 1990.

Sorprendentemente, entre 1975 y 2007 el PBI argentino creció 0,6% anual con 19 años de subida y 14 de bajada.

En ese lustro Brasil pasó a tener un rol mucho mayor en la economía argentina, especialmente con la adquisición de empresas emblemáticas en frigoríficos, cerveza, cemento, petróleo y acero.

La crisis de 2001 se caracterizó por una no huída del peso como moneda de cambio, una fuerte devaluación que hizo abaratar las expo (apropiadas en parte por del estado con los derechos de exportación) y un gasto público dormido.

De hecho, las exportaciones eran aproximadamente USD 12 MM en 1994, USD 25 MM en  1996 y USD 50 MM en 2006. La participación de Argentina en el comercio mundial fue contante: 0,45%.

El 85% de las expo eran bienes primarios, combustibles y manufacturas de bajo contenido tecnológico. Del 15% restante los sectores más importantes eran el químico y el automotriz.

Las importaciones siguieron con la misma estructura. No hubo avances en la sustitución de importaciones de bienes de capital. La rápida obsolescencia de los bienes de consumo y la preferencia por la liquidez hacían preferible la importación a la producción local.

Debido a la cantidad de recursos de capital ociosos y al aumento de la demanda interna, la desocupación bajó fuertemente. La informalidad del empleo se ubicó en niveles altos. Los aumentos de suma fija y el alza del salario mínimo disminuyeron la disparidad de ingresos.

En cuanto a la inversión se caracterizó por proyectos a corto plazo. La cantidad de equipo durable era similar al de la década de 1990 y la situación energética era débil. Sólo a partir de 2004 la inversión se destinó a ampliaciones.

La recaudación fiscal mejoró debido a los mencionados derechos de exportación y a los tributos sobre una actividad que crecía. Además del congelamiento nominal del gasto público, la reestructuración de la deuda significó una baja sobre la presión financiera del sector público.

La devaluación hizo aumentar la deuda empresarial (que estaba denominada en dólares). Hubo un reordenamiento de los compromisos entre empresas.
La inversión extranjera directa se caracterizó por aportes de capital que sirvieron para cancelar deuda. (Nota de autor: Podemos pensar que los ratios de endeudamiento estaban muy altos y que se sustituyó deuda por capital). De hecho para 2004 los ratios de endeudamiento se ubicaron en valores similares a los de antes de la crisis.
 
El sector agropecuario presentó una gran cantidad de innovación en los últimos 15 años. Los precios internacionales favorables y la caída de los costos de producción favorecieron al sector. 
 

Hasta los 1930s se producían aproximadamente 20 M ton. anuales de granos. En los 1980s se llegó al doble. Esto sucedió gracias a la plena incorporación de la revolución verde que había comenzado en los 1960s. La revolución verde supuso la mecanización del campo y el desarrollo de variedades de cultivo híbridas.

En los tempranos 2000s se llegó a una cosecha de 90 M ton. Las causas de este aumento notable de la producción fueron múltiples: Cambio tecnológico, introducción de organismos genéticamente modificados, fertilizantes y herbicidas; incorporación de la siembra directa y mejoramiento del acopio; una demanda internacional fuerte; un nuevo mercado financiero aplicado al agro; nuevos actores: multinacionales dedicadas a la bioquímica, semilleros y contratistas.

En los sectores transables (N de A: aquellos que tienen un mercado internacional) los costos operativos se mantuvieron constantes mientras aumentaban los precios de los de los bienes vendidos. Las condiciones previas (baja inversión, debilidad de la industria y reducción de planteles de alta calificación) supusieron producción de bienes con menor tecnología y valor agregado.

La recuperación de la industria se dio fundamentalmente a través de la reducción de los costos salariales y la licuación de pasivos que mejoraron los márgenes. 
La innovación se caracterizó por un bajo gasto, una concentración en la adquisición de maquinaria y equipo, un porcentaje de empresas con programas de I+D relativamente alto y una baja integración.

Uno de los párrafos más notables del documento habla que en todos los períodos se culpa al precedente por los males sufridos. En los 1970s los culpables eran la crisis internacional y los conflictos político-institucionales; en los 1980s era el proceso; a fines de los 1980s era la hiperinflación; en los 1990s eran los límites impuestos por la convertibilidad y en los 2000s la crisis. (N de A: en 2013 se culpa otra vez a la crisis internacional, sin dejar de culpar a la convertibilidad).

Foto: domdeem Freedigitalphoto
 






6 ago 2008

¿Por qué faltan las monedas?

Salgo de mi casa con un billete de $100 para hacer unas compras. Paso por un banco con el fin de cambiar monedas, hay mucha gente. Paso por otro me dan $5, en otro $6, en el siguiente $3, en el último me dice el guardia de seguridad que no tienen.

Voy a comprar unas manzanas. Sólo me cuestan $0,84, pero no puedo pagar con billetes y debo abonar con una preciada moneda. Paso por un local de sanitarios donde adquiero una pieza por $4. Dándole un billete de $5 me responde que no tiene cambio. Debo abonarle con $10 para que me devuelva $6. 

Regresando trato de comprar unas bananas: $4 el kilo. Nueva e infructuosamente al abonar con $5 suena la frase: NO HAY MONEDAS. Cuando el reloj del taxi marca $17,10 a la noche abono con un billete de $20. Me devuelven $4. Increíble. Realmente no hay monedas. 

Las frases suenan parecido a lo largo y ancho de esta ciudad. En los kioscos también podemos apreciar la famosa “Cigarrillos (sólo) con cambio”. Suerte que no soy fumador.

¿Qué paso con las monedas? ¿Por qué no hay? Mi primera reacción es de impotencia. Entonces trato de pensar. ¿Alguien se las come? ¿Se funden y venden como metal? ¿Las retienen las compañías de colectivo para hacer un negocio paralelo? ¿Hay coleccionadores obsesivos de monedas con cuartos llenos de ellas? ¿El Tío Rico vive en Argentina (ya se que sus monedas eran de oro, eh)?

Entro a la página del BCRA organismo encargado de confeccionar las monedas. Una ventana nos indica que podemos realizar una denuncia. Ya la hice, aún aguardo respuesta. Luego entro a la parte de billetes y monedas y me pongo a pensar ¿Cuánto salen hacer las monedas? Más importante ¿valen mas de lo que dice su dorso?

Lo que hice fue anotar la composición de cada moneda. Por ejemplo todas las doradas tienen 92% de cobre y 8% de aluminio. Luego me fijé cuanto pesaban. Por ejemplo las de 50 centavos pesan 5,8 gramos, entrando 172 (o $81) en un kilogramo. 

Luego me dirigí a la página oficial de venta de metales de Londres y me fije el precio disponible para cada uno de los metales. Por ejemplo en el caso del cobre es u$s 7,81 o aproximadamente $23,82. Vale aclarar que el precio para Argentina podría ser un poco más alto y que la volatilidad (es decir cuanto cambia el precio) de los metales es muy alta.

Luego ponderé el precio del metal por el peso que tiene en la moneda (en un kg). En este caso sale $22,63 por kilo a razón de $0,13 por moneda.


El resultado del estudio es el siguiente

1 cvo. dorada: $0,04
1 cvo. bronceada: $0,045
5 cvos. dorada : $0,046
5 cvos. plateada: $0,048
10 cvos.: $0,05
25 cvos. dorada: $0,13
25 cvos. plateada: $0,15
50 cvos.: $0,13
1 peso: $0,15

Porcentaje del valor de los metales en relación al valor comercial

1 cvo. dorada: 400%
1 cvo. bronceada: 450%
5 cvos. dorada : 92%
5 cvos. plateada: 96%
10 cvos.: 50%
25 cvos. dorada: 52%
25 cvos. plateada: 60%
50 cvos.: 26%
1 peso: 15%

Claramente vemos por qué desaparecieron las monedas de 1 centavo del mercado. Para el caso de las de 5 centavos creo que sería necio pensar que podrían ser realizadas sin pérdidas ya que además del metal hay que considerar el transporte, la energía, el pago a lo empleados, etc. etc. Recordemos que no necesariamente debe producirse un beneficio por este proceso, pero aún aceptando eso ¿qué pasa con las otras monedas? ¿Por qué no se producen más?

Es evidente que el 15% que es lo mínimo que se debería invertir en monedas para producir el equivalente en circulante es mucho mayor que, por ejemplo, producir billetes de $100 (imagino que deben salir mucho menos de $15 cada uno). Actualmente por la escasez antes descripta la gente prefiere monedas a billetes. Pierde tiempo en los bancos y se genera malestar, ¿por qué las autoridades no responden?
 
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